AI FACTORY

AI Factory para empresas: agentes y automatización a medida.

Convertimos casos de uso priorizados en agentes y automatizaciones que trabajan con las personas, los datos y las herramientas de tu empresa.

QUÉ HACEMOS

Cómo construimos agentes y automatización de procesos.

Diseñamos e implantamos agentes de IA y automatización de procesos a medida, conectados con los equipos, datos y herramientas de tu empresa.

Agentes a medida

Diseñamos agentes con tareas, fuentes, reglas y límites adaptados a una necesidad concreta de negocio.

Automatización conectada

Integramos procesos, datos y herramientas para reducir trabajo repetitivo y fricción operativa.

Adopción y escalado

Probamos, medimos y mejoramos cada solución con las personas que la utilizarán.

CÓMO TRABAJAMOS

Soluciones de IA que no se quedan aisladas del negocio.

Cada solución parte de un problema. Después definimos fuentes, reglas, integraciones, revisiones humanas y métricas de uso para que el agente sea una capacidad operativa.

Personas + procesos + agentes

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Q&A

Preguntas sobre agentes y automatización

Aspectos clave para decidir el siguiente paso con claridad.

¿Qué es una AI Factory para empresas?+

Es una forma de diseñar, construir e implantar soluciones de IA conectadas con procesos, datos, herramientas y controles de una empresa, en lugar de adoptar herramientas aisladas.

¿En qué se diferencia la AI Factory de la consultoría?+

La consultoría ayuda a decidir qué hacer y en qué orden. La AI Factory convierte los casos priorizados en agentes, automatizaciones e integraciones que el equipo puede utilizar y mejorar.

¿Cómo se controla un agente de IA?+

Antes de implantarlo se definen sus tareas, fuentes autorizadas, permisos, límites, revisiones humanas y criterios de seguimiento. La solución se prueba con el equipo que la utilizará.

¿Cómo identificar el primer proceso que conviene abordar?+

Conviene revisar con las personas que lo realizan dónde se concentran las tareas repetitivas, la búsqueda de información o las demoras. Dirección puede priorizar el caso cuyo objetivo, responsable, fuentes y forma de validación estén más claros.

¿Qué fuentes de información deben utilizarse en un nuevo flujo?+

Deben seleccionarse por su relevancia, actualización, calidad y relación con la tarea que se quiere apoyar. La empresa debe indicar qué fuentes quedan autorizadas, quién las mantiene y cuándo dejan de ser válidas.

¿Qué hay que definir antes de conectar una solución con los sistemas actuales?+

Hay que concretar qué datos entran y salen, qué sistema conserva el dato maestro y qué paso del proceso activa cada intercambio. También conviene identificar excepciones, responsables técnicos y una forma de comprobar que la integración no altera la operativa.

¿Cómo deben asignarse los permisos de acceso?+

Los permisos deben responder a la función de cada persona y limitarse a la información necesaria para su tarea. Es recomendable revisar altas, cambios de puesto y bajas, además de registrar quién puede modificar instrucciones, fuentes o conexiones.

¿Cómo evaluar si una solución merece pasar de prueba a uso habitual?+

Antes de probarla, la empresa debe acordar qué calidad, tiempo, errores, aceptación y carga de revisión espera observar. La decisión debe basarse en casos reales, resultados contrastados y el impacto sobre el proceso, no solo en demostraciones.

¿En qué momentos debe intervenir una persona?+

Debe hacerlo cuando el resultado suponga un compromiso con clientes, afecte a personas, contenga información sensible o presente una excepción. El flujo debe indicar quién revisa, qué puede aprobar y cuándo detener o escalar el caso.

¿Qué mantenimiento necesita una solución una vez implantada?+

Las fuentes, instrucciones, permisos e integraciones deben revisarse cuando cambia el proceso, la organización o la información de referencia. Un responsable debe gestionar versiones, registrar cambios relevantes y retirar contenido desactualizado.

¿Cómo ampliar un caso de uso a más equipos sin perder control?+

Tras validar el flujo inicial, conviene documentar sus límites, roles, fuentes y criterios de calidad antes de replicarlo. La extensión debe comprobar qué cambia en cada área y mantener una revisión de accesos, excepciones y capacidad de soporte.

¿Qué hacer si la solución produce un resultado incorrecto o accede a contenido no previsto?+

El equipo debe poder detener el flujo, no utilizar el resultado y comunicar la incidencia a la persona responsable. Después conviene revisar las fuentes, permisos, instrucciones y registros disponibles antes de reanudar el uso.

¿Quién debe ser responsable del proceso que utiliza la solución?+

El propietario debe ser un responsable del área que conoce el objetivo, los riesgos y la decisión que el proceso apoya. Tecnología y proveedores pueden colaborar en la operación, pero el negocio debe conservar la decisión sobre reglas, validaciones y cambios relevantes.

PRIMER PASO

Pongamos un primer caso de uso sobre la mesa.

Cuéntanos el reto de tu equipo y encontraremos una forma responsable de empezar.

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